domingo, 27 de marzo de 2016

LA U FRENTE AL POSTCONFLICTO.

Siendo el posconflicto, la fase que viene después de la firma definitiva de los acuerdos de paz, que supone una recomposición de la sociedad que incluye asuntos como la desmovilización de los actores armados, la seguridad ciudadana, la reinserción y el desarrollo de los acuerdos de paz. Es pues, el Pacífico colombiano uno de los territorios más golpeados por el accionar de los grupos armados, por ende es donde los gobiernos nacional, departamental y local, deben volcar su atención. Lo que acontece hoy es una gran oportunidad para medir la capacidad de respuesta que tiene no solo el gobierno, la empresa privada, la sociedad, sino también la universidad. Para Tatiana Lizarazo redactora del tiempo el papel de la U frente al postconflicto es el de “contribuir a repensar e investigar los procesos de paz, ya que es en la academia donde se propicia el debate, el diálogo y la construcción crítica”.

Entonces, la universidad también debe ser la promotora de una pedagogía que conlleve al dialogo y la concertación, para que finalmente la población pueda entender, digerir lo que se denomina el postconflicto. Para ello, la universidad debe incluir en sus procesos académicos la deliberación, el debate, el pensamiento crítico y las propuestas de todos los actores intelectuales que integran la comunidad educativa y que quieran dar a conocer su postura frente al futuro del postconflicto. De igual manera para enfrentar este reto del postconflicto, La universidad, debe potenciar la investigación de una manera seria y decidida, no se puede seguir pensando que asignando al docente unas pocas horas se van a obtener investigaciones de gran impacto social.


Por tal razón, las universidades locales deben crear o potenciar sus facultades de investigación, que les facilite tener profesionales dedicados verdaderamente a investigar las problemáticas de orden contextual y puedan a través de sus estudios crear proyectos que impacten y solucionen algunos problemas de orden social y de esta manera también puedan allanar el camino para el postconflicto. Que interesante seria, que las facultades, entre ellas la de Agronomía, con el apoyo de la alcaldía, la gobernación y el gobierno nacional, pusieran en marcha un proyecto de producción alimentaria para conjurar el hambre en los próximos 100 años en la región pacífica y que como resultado de esa investigación, se generaran cientos de empleos en la zona urbana y rural. Es claro, que este tipo de proyectos sería una gran respuesta del alma mater frente al postconflicto.

domingo, 2 de marzo de 2014

LA UNIVERSIDAD Y SU CONTEXTO DE DESARROLLO

Por: Aldemar Velasco Ortega

La sociedad actual es conocida como la sociedad de la comunicación y de la información. Ambas inciden en todos los ámbitos de la vida, gracias al desarrollo de las nuevas tecnologías. Son estás las nuevas fuerzas que mueven e impulsan el desarrollo de la sociedad moderna y que generan nuevos retos para la universidad en cuanto se refiere a la producción, circulación y uso del conocimiento y en su incorporación al sistema productivo. Todo esto demanda un replanteamiento de las funciones y estructuras de la sociedad. En este contexto, cabe destacar el papel fundamental de la tecnología en cuanto facilita la interconexión entre regiones de todo el mundo, con lo cual contribuye a romper fronteras, a globalizar el conocimiento y la cultura en lo político y en lo económico.

Por tal motivo las universidades en contexto deben formar ciudadanos con una visión amplia del mundo y profesionales competentes en el campo de la información, de la ciencia y de la tecnología, capaces de desempeñarse con eficiencia en cualquier empresa e incluso crear sus propias ideas de negocios generando ingresos económicos propios, empleo y desarrollo socio económico para sus pueblos. Es comprensible que lo anterior demanda una mejor calidad de los sistemas educativos, y una reorganización en relación con el conocimiento, su modo de producirlo, de trasmitirlo, de apropiarlo, de almacenarlo, de divulgarlo y de incorporarlo en forma productiva al sistema. Todo esto requiere de prácticas pedagógicas innovadoras, constante investigación, apropiación y praxis del conocimiento que faciliten la formación de nuevas actitudes, aptitudes y talentos en los egresados que los hagan emprendedores, versátiles y competitivos. Es indispensable una universidad que dialogue y concrete acuerdos con el sector productivo con fines de apoyo y de beneficio mutuo.

La universidad y su contexto de desarrollo deber ser un referente de formación de ciudadanos con valores sólidos, con una visión amplia y positiva del mundo, con actitud emprendedora, con sensibilidad social y con una perspectiva crítica que le permita a sus profesionales criticar las actuaciones de personas que no visionan un desarrollo pujante, competitivo, desarrollista sino, por el contrario obstaculizan el desarrollo y progreso de los pueblos. La universidad actual debe ser protagónica, capaz de  dinamizar procesos de cambio, abrir espacios de movilidad social y económica, conformar espacios de discusión y ser factor de convivencia y motor de progreso para sus gentes.